La pintura epóxica es un recubrimiento de dos componentes que se aplica con rodillo en capas delgadas. Sella el poro del concreto, corta el polvo que suelta la losa y deja un color parejo que se limpia fácil.
Es la opción de menor espesor y menor costo por metro cuadrado. Funciona bien con tráfico peatonal y ligero; con tráfico pesado se desgasta antes que un autonivelante.
Cuándo conviene
- Bodegas y almacenes con tráfico ligero.
- Cocheras y estacionamientos residenciales.
- Cuartos de máquinas y áreas de servicio.
- Renovación de un piso epóxico que ya perdió color.
Lo que no hace
No nivela, no rellena baches y no oculta grietas: la película es tan delgada que copia la superficie. Si el concreto está muy dañado, primero se repara con mortero epóxico.
Base agua o 100 % sólidos
Las epóxicas base agua tienen poco olor y sirven en áreas que no se pueden ventilar bien. Las de 100 % sólidos dejan más espesor por capa y resisten más. La elección depende del tráfico y de si el área sigue operando durante la obra.