En oficinas, recepciones y salas de juntas el piso es parte de la imagen: continuo, sin juntas y con el color o acabado que pida el proyecto. Un recubrimiento epóxico o de poliuretano logra ese aspecto sobre el mismo concreto, sin demoler.
Es una opción común en corporativos con estética industrial, showrooms y lobbies con mucho tránsito de visitantes.
Acabados posibles
- Autonivelante de color sólido, brillante o satinado.
- Hojuela decorativa, que disimula marcas y polvo.
- Concreto pulido, si se prefiere no recubrir.
Lo que hay que prever
- Luz solar: el epóxico amarillea con los rayos UV. En lobbies con ventanales se termina con un sellador alifático de poliuretano que no cambia de color.
- Rayones: las rodajas de sillas y la arena de la calle marcan el brillo. Tapetes en accesos, protectores en muebles y sellador de poliuretano reducen el desgaste visible.
- Confort y ruido: es una superficie dura; donde hay eco o se trabaja muchas horas de pie, se combina con tapetes o elementos acústicos.
- Grietas de la losa: se tratan antes de aplicar, porque si no se reflejan en el acabado.
Obra sin afectar la operación
En oficinas en uso se trabaja por zonas y en los horarios que acuerdes, con materiales de bajo olor cuando hay personal cerca.

