El mortero epóxico mezcla resina con arena de cuarzo seca y se aplica con llana en espesores de 4 a 6 mm. El resultado es un piso muy duro, que aguanta golpes, arrastre y paso constante de montacargas.
También es material de reparación: rellena baches, reconstruye bordes de juntas y nivela zonas hundidas antes de aplicar otro sistema encima.
Dónde se usa
- Andenes y zonas de carga y descarga.
- Plantas con montacargas de ruedas duras.
- Áreas donde caen piezas metálicas o herramienta.
- Talleres y áreas de mantenimiento.
Acabados posibles
El mortero queda con textura de arena. Se puede dejar así para máximo agarre, sellar con resina para un acabado liso o terminar con cáscara de naranja.
Resistencia química
La resina epóxica resiste aceites, combustibles y la mayoría de los ácidos y álcalis diluidos. Para químicos concentrados o temperatura alta se revisa la ficha técnica del producto antes de especificar.