Un estacionamiento recibe tráfico vehicular, giros de llanta, humedad que escurre de los autos y derrames de aceite. El recubrimiento protege la losa, corta el polvo y deja cajones y circulaciones bien marcados.
La obra se programa por niveles o secciones para no cerrar el estacionamiento completo.

Qué incluye un proyecto típico
- Preparación de la losa y reparación de baches y juntas.
- Recubrimiento epóxico en cajones y circulaciones.
- Rampas con acabado antiderrapante.
- Señalización de cajones, flechas, pasos peatonales y columnas.
Techado o a cielo abierto
En sótanos y niveles cubiertos el epóxico funciona bien. En azoteas y rampas expuestas al sol se usa un sistema alifático o de poliuretano, porque el epóxico amarillea con los rayos UV y la losa se mueve más por temperatura.