El pulido desbasta la superficie del concreto con discos de diamante de grano progresivo, aplica un densificador que endurece el poro y termina con pulido fino hasta el brillo buscado. No lleva recubrimiento: el piso es el mismo concreto.
Queda un piso que ya no suelta polvo, refleja la luz de las lámparas y se mantiene con barrido y trapeado.
Dónde conviene
- Naves logísticas y centros de distribución.
- Tiendas de autoservicio y centros comerciales.
- Oficinas y espacios con estética industrial.
- Losas nuevas en buen estado.
Lo que hay que saber
El resultado depende del concreto. Grietas, parches y manchas profundas se siguen viendo después del pulido. Tampoco resiste ácidos ni derrames químicos; para eso conviene un recubrimiento epóxico.